O.M.S. Ginebra

WHO Geneva

En 1986, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que la consumición de tabaco es incompatible con el objetivo de salud y que la nicotina crea adicción. “El cigarrillo es un instrumento de muerte y no podemos quedarnos indiferente a esto.”

Alrededor del 90 % de los fumadores conocen la consecuencia mortal del hecho de fumar, los otros ven el cigarrillo como un peligro, mientras que los demás minimizan estos riesgos por miedo de privarse de un placer. Muchos ignoran el verdadero peligro de fumar, porque los verdaderos riesgos están ocultos y no han sido probados científicamente. Las estadísticas muestran que más personas mueren cada año a causa del tabaco que por accidentes de tráfico, consumo de heroína, SIDA, homicidios y suicidios.

Las consecuencias devastadoras del tabaco fueron subestimadas hasta los años 90, pero después de muchas investigaciones sobre el tema, podemos afirmar que fumar es el peligro más grande para nuestras vidas y que mata más gente que cualquiera enfermedad. El 50% de los fumadores mueren por daños causados por una consumición regular de tabaco, ¼ parte tienen entre 35 y 65 años, ¼ parte más de 65 años.

Miles de muertes por cáncer están relacionados con la consumición de tabaco. En efecto, los fumadores tienen más probabilidades de tener un cáncer de pulmones que los no fumadores y 90% de los casos de cáncer de pulmón conciernen a los fumadores. La probabilidad de estas patologías aumenta de 10 a 15 veces para una consumición de 20 cigarrillos al día y de 5 veces por una consumición de 10 cigarrillos al día. Cuanto más se fuma, más se está expuesto a estos riesgos. Actualmente, hay un aumento de canceres de la cavidad oral, de la vejiga, del estómago y del colon. Un fallecimiento sobre tres por causa cardiaca, es atribuído al tabaquismo debido a sus consecuencias sobre los vasos coronarios. Las estadísticas confirman que es la causa del 60% de las enfermedades cardiacas con un fin fatal.

Según algunos estudios, fumar reduce la duración de la vida de 8,3 años. Otros revelan una reducción de la vida de 12 años, pero todos afirman que los fumadores mueren prematuramente, sacrificando una buena parte de su vida por el placer de fumar.

Uno de los primeros efectos perjudiciales se produce a los diez minutos siguiendo la inhalación: la presión sanguina aumenta de 30mmHg. Fumar comporta un riesgo de arteriosclerosis, o sea un endurecimiento de las arterias. Esto puede tener serias consecuencias sobre el cuerpo como síntomas afectando los vasos coronarios, angina pulmonar, ataque cardiaco debido a una mala circulación, tensión arterial con insuficiencia renal, estrechamiento de los vasos de las piernas y de los que transportan la sangre hasta el cerebro con problemas ulteriores de audición, vértigos, ataques y semiparálisis.

Fumar favorece la calcificación de los vasos sanguinos. Por consiguiente, los fumadores pueden sufrir de problemas circulatorios en sus piernas. Esta patología se manifiesta por un estrechamiento y una oclusión de las arterias que causan dolor en las piernas porque andando los músculos requieren más oxigeno. Pero no pueden tener más de oxigeno a causa de la capacidad reducida de los vasos sanguinos. Por falta de oxigeno, al andar, una persona debe pararse unos minutos hasta que el dolor cesa.

Fumar no perjudica sólo un órgano pero varios sistemas importantes de nuestro cuerpo, lo que modifica su funcionamiento y ocasiona varias patologías. El adicto al tabaco sufre a menudo de úlceras gástricos e intestinales porque el humo interfiere en la secreción de acidas gástricas y frena el restablecimiento de los úlceras. Las sustancias cancerígenas del tabaco son eliminadas a través de los riñones y la vejiga, lo que provoca una tasa importante de cáncer de estos órganos en medio de los fumadores, especialmente de la vejiga probablemente a causa de la retención prolongada de la orina.

El aparato respiratorio es el primero afectado por el humo, especialmente la nariz, la faringe, la tráquea y los bronquios. La función de estos órganos es transportar aire a los pulmones y permitir el intercambio de gas con la sangre. Los daños son causados a la estructura de los pulmones o sea los alvéolos que participan en el proceso de intercambio de gas, lo que interfiere en la actividad respiratoria y lleva a una seria condición patológica.

Según un estudio realizado en los Estados Unidos, otro daño del tabaco es la impotencia sexual de los hombres. Es 50% más frecuente en medio de los fumadores que de los no fumadores, trastornos sexuales debidos a los problemas circulatorios causados por el tabaco.

Los huesos también pueden ser afectados por la adicción al tabaco porque los fumadores sufren frecuentemente de dolores en la espalda a causa de los efectos de la nicotina sobre la circulación sanguina. Los discos entre las vértebras no reciben bastante sangre y por consiguiente, se degeneran y disminuyen.

La boca de un fumador será muchas veces afectada por una gingivitis hiriendo poco a poco los tejidos y provocando una inflamación. Este puede llevar a largo plazo a una pérdida de los dientes. La consumición de tabaco puede causar varios tipos de cáncer afectando la cavidad oral. El riesgo de contraer estas enfermedades es más importante cuando el tabaco entra directamente en contacto con los tejidos corporales.

Fumar cigarrillos, si es asociado con la consumición de alcohol, es un factor de riesgo de cáncer del esófago en los países del oeste, lo que aumenta también el riesgo de desarrollar adenomas del colon y tumores del hígado. La nicotina contracta las venas mientras que el alcohol les dilata. Cuando fumamos y bebemos a la misma vez, es como si nos pellizcamos para estimularnos y a la vez dándonos golpes en la cabeza con un palo para neutralizar ese mismo estimulo.

Los fumadores se preguntan si fumar puede ocasionar daños al cerebro o una caída del cabello. Los expertos siempre contestan que si, porque el humo es veneno y produce grandes cantidades de radicales libres. Un estudio llevado por la Escuela de la Salud Publica de Harvard muestra que fumar acrecienta casi todas las principales hormonas como las hormonas andróginas que comprenden la DHEA, la testosterona et la di-hidro testosterona (DHT) que es responsable de la calvicie del hombre.

Una encuesta realizada sobre 1.241 hombres de edad media comparó el nivel de hormonas entre los fumadores y los no fumadores. En el estudio se puede ver que en los fumadores el DHEA es un 18% más alto y que el DHEAS es 13% más alto, androstreneodina 33% más alto, testosterona 9% más alta y DHT 13% más alto. Cuanto más alto los niveles de testosterona y de DHT la caída del cabello es más importante.

Fumar no causará una caída del cabello a personas que no son predispuestas genéticamente a esto. Pero renunciar a fumar impedirá la pérdida de cabello a ésos que son predispuestos. Además, fumar puede empeorar la calvicie de los hombres cuando ya está presente.